viernes, 31 de diciembre de 2021

2022: Abrazar la CALMA

Después de que algo se rompe y luego de que se hace el Kintsugi, viene una temporada de ajuste y aprendizaje, para reconocer las cicatrices, observar las heridas que sanan, aprender a vivir con las huellas del dolor y empezar a lucir con gracia el nuevo aspecto del cuerpo y el alma. Un aspecto que evoca la sabiduría, la templanza, la reflexión, la CALMA. 

Como ha sido mi buena costumbre, esta publicación, es el momento de repasar y agradecer con la palabra los caminos recorridos, las frases escuchadas, los abrazos dados, las vidas despedidas. 

Tengo el amoroso privilegio de seguir en #CasaVerdeRose, esta noche con dos peludos más en casa, así que entre ladridos, patas que huelen a tierra, lomos que se meten al agua del apantle y que se embarran corriendo entre las plantas y los árboles de la casa. Este año aprendí a abrazar más la tierra que me rodea, a agradecer más la inmensa casa en la que vivo y a disfrutar inmenso que ir a la CDMx a trabajar y volver a casa es un paseo maravilloso lleno de cielo de colores. 

Este año tuve el amoroso privilegio de trabajar con personas y redes maravillosas, agradezco inmenso quienes me llamaron a ñoñar en medio de mi proceso de recuperación. Gracias porque volví a trabajar para Colombia, ICBF, GeekGirls, educación extendida en la Universidad Jorge Tadeo Lozano, mi Clau y sus planes... a mi FerGurrola y nuestros 'sueños' de otras formas de lo político, pero en particular gracias a Azpiroz y a Mago que me invitaron a ñoñar en un gran equipo creativo, aprendiendo de una familia inmensa que es Grupo Elektra y Grupo Salinas; es IMPRESIONANTE, un aprendizaje del cielo a la tierra del mundo de lo público a lo privado con personas que se han formado por muchos años en un gran corporativo, amo conocer sus historias, sentir su agradecimiento con el lugar donde trabajan, conocer sus procesos de aprendizaje y superación. Y sigo en el reto de contar lo que sucede más allá de lo que dicen los medios y se replica en las redes. 

Gracias a mi familia en México, ustedes mi tejido de vida soportaron mi cuerpo y mi cabeza doloridos, y me permitieron mantenerme a flote en el espacio de cuidados con el que me protegen... gracias Tere, Erick, Chucho, Marisol, Rossio, Karem, Paola... gracias a mi combito de Algo nuevo en Chiconcuac, que igual vive al pendiente de mi y los muchachos perrunos, a Roberta y a Juan, porque más que trabajar en la casa nos cuidan. Gracias a Laura, a Vero, a Gaby, a Magnolia, corazones bonitos, sintonizados, donde nos disfrutamos soñando este territorio de cuidados. 

Gracias 2021 por la vida de mi familia. Como dice mi pa, nuestro Homero, no importa desde donde nos conectemos en estos días si estamos vivos y con salud. Gracias por la vida de Rosita y sus 108 y su paso al otro lado del espejo, gracias por Bianca, mi primera gota de tigre, que remontó el arco iris luego de 14 años de ser mi dueña y la dueña de la casa chapineruna. Gracias por un 2021 que nos trajo a Abril, mi tercera sobrina, cuarto ser maravilloso de luz que me dirá tía. 

Este año volví a los laboratorios ciudadanos, en remoto con los Labs Distribuidos y en presencial con LabLocal en Bogotá. 

Mi año del Kintsugi me llevó a encontrar y reencontrarme con otras terapias para sanar mi cuerpo y mi alma. Aún es un camino largo, y deberé llamarme a la CALMA para aprender no solo como sanar más y mejor sino cómo ser más fuerte y más sana. 

Gracias vida porque en casa hemos logrado superar el COVID y evitarlo aún la mayoría. Que el escudo del autocuidado nos permita seguirnos protegiendo y fortalecer nuestro cuerpo para que cuando nos toque estemos en la capacidad de hacerle frente al máximo. 


2022: A abrazar la CALMA

Después de haberme roto, después de empezar a amar cómo se ven el oro uniendo los tramos que he venido recogiendo, he decidido hacer de mi próximo año, el año de la CALMA. 

Estoy aprendiendo a amar el momento presente. A disfrutar más el momento en el que el aire entra en mis pulmones, a amar el ladrido de mis perros, la forma en que juegan, el cómo celebran cada rutina del día, el cómo brincan de emoción cuando me ven. 

Estoy aprendiendo a amar el momento presente y disfrutar las temperaturas de la casa, el frio en la planta baja, lo calientito que se sienten las habitaciones en la planta alta y el clima tropical, calientito afuera de la casa, al lado de los árboles. 

Estoy aprendiendo a amar el momento presente y disfrutar inmenso el camino que me lleva a CDMx y que me trae, sentir que la distancia es cortita si disfruto la ventana, los amaneceres al salir de casa, tener la suerte de ver los volcanes en el paso y los atardeceres de regreso. 

Quiero abrazar la calma para volver a leer en volúmen de nuevo, escribir de nuevo, y soltar con mayor relax las cosas que no puedo cambiar, las decisiones y formas de vida que toman las personas que quiero, dejar que cada quien se disfrute en su lugar, en su momento, pero ponerle más atención a mi espacio de cuidados para que sea protector para mí, para recordarme que sigo aún poniendo oro en mis cicatrices, pegando las partes rotas. 

Quiero volver a investigar, a producir en mi ñoñada, a compartir más aprendizajes. La CALMA me permite retomarme en lo que disfruto, abrazarme en ayudar en tejido, construir espacios colaborativos. Quiero volver a tener mi atención libre de niebla, se que no es fácil y que la fibro llegó para quedarse, pero no será más fuerte que yo y este semestre me he demostrado que soy capaz de hacerlo. 

Que abracemos la CALMA, que sigamos afrontando el mundo que estamos viviendo, que entendamos que cambió y que cambiamos y que podemos hacer cosas para ser mejores y más felices. 

Abrazar la CALMA para hacer #LaFelicidad como un disfrute de lo cotidiano, del presente, del aire que inhalamos. 

Un 2020 de CALMA para nuestras cabezas, nuestras almas y nuestros corazones. 
CALMA


Mi nota de cierre del 2019: 2020, el año de la escucha
Mi nota de cierre del 2018: 2019 El año de la PALABRA y del PRESENTE
Mi nota de cierre del 2017: La PAZ comienza conmigo
Mi nota de cierre del 2016: Responsabilidad y disciplina... disciplina y responsabilidad: Bienvenido 2017
Mi nota de cierre del 2015: 2016: a ser equipo
Mi nota de cierre del 2014: 2015: El año de #lacarrera
Mi nota de cierre del 2013: 2014: El Año del Compromiso
Mi nota de cierre del 2012: 2013: Año del aprendizaje
Mi nota de cierre del 2011: 2012 a conjugar el verbo CONSTRUIR
Mi nota de cierre del 2010: Bienvenido 2011 - mi año del ¿por qué? y del ¿para qué?
Mi nota de cierre del 2009: Sentido común: Mi deseo para el 2010
Mi nota de cierre del 2008: Una despedida al 2008 con todo el amor del mundo
Mi nota de cierre del 2007: El año de la araña: Feliz 2008
Mi nota de cierre del 2006: Gracias por un maravilloso 2006
Mi nota de cierre del 2005: Comenzar un nuevo año con un nuevo hogar... LA LIMPIEZA

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