domingo, 21 de febrero de 2010

El cierre de CAMBIO desde adentro

... Al final, el martes 16 de febrero, 16 de los 25 empleados que conformaban el equipo de trabajo de CAMBIO, entre periodistas y personal administrativo, fuimos despedidos. Ese día, se veía venir, y no hubo lágrimas. Todos sabíamos que cerraron CAMBIO porque estaba haciendo bien la tarea.

Tomás Eloy Martínez dijo a alguien del Malpensante que un rasgo indeleble de los verdaderos periodistas es que alguna vez los hubieran despedido, pero no por incompetentes o por su desidia… “Lo que intentaba decir es que a veces la independencia crítica, el sentido ético y la vocación de informar lealmente al público resultan incompatibles con las ideas autoritarias de algunos medios, cuyo único norte parece ser la adulación del gobierno de turno y el mantenimientodel statu quo”. En esas circunstancias, decía Tomás Eloy, “el despido, más que una ignominia, es un orgullo: literalmente, una medalla”.