sábado, 23 de abril de 2011

Descubrirse partícipe

No soy yo,
no son l@s otr@s,
es lo que hacemos en colectivo lo que marca la diferencia.

Por más acciones que se dicen ser colaborativas, cuando los procesos no evolucionan por los aportes de cada una de las personas que se involucran en esas acciones no puede decirse que un proceso es abierto, participativo y de construcción colectiva.

¿De qué depende que cada proceso no se quede en la mera intencionalidad de algunas de las personas que los motivaron o que los articulan? De la decisión de una persona, y ojalá más de una, de comenzar a proponer peldaños para ascender en el espiral de la colaboración.

Decisiones de días de descanso:
Tomar iniciativa,
apoyar iniciativas,
articular iniciativas.

La araña de regreso a los orígenes.