martes, 23 de junio de 2009

Y que se vengan todos los temas de ellas, de aquellas, de las otras



Y si, soy ciudadanA, bogotanA, colombianA, lA ellA,

ComunicadorA, DirectorA, coordinadorA,
Soy hermanA, hijA, nietA, sobrinA, primA,
Soy madre
y seré suegrA, abuelA, bisabuelA, tatarabuelA, si Dios me lo permite.

Soy vecinA,

Soy unA de lAs todAs, soy unA más de ellAs,
Soy unA de lAs tantAs, soy unA de aquellAs, unA más de lAs algunAs.

Soy ellA.

Y si, soy yo, Mujer, en femenino. Soy lA que aprendió a nombrarse y a llamarse a sí mismA ellA,
mucho después de empezar a hablar, de caminar...
y después de ser mamá.


Y soy yo, unA ellA y no solo unA más.
Porque la vida me ha permitido aprenderme, aprender de mis derechos y luchar por ellos; no
en la lucha que ha
ce muchos años otrAs hicieron por mí, gracias a ellAs hoy puedo hacerlo.

Lucho por mis derechos, por el derecho a ser ellA,
por los derechos de ellAs y por los derechos de ellos.

Trabajo por mi país, por mi familia, por mi hijA.
Por la gente con la que comparto y por la que no también.

No se equivoque, feminista no soy.
Soy humanista, soy humana,
soy parte de este momento y fruto de una historia que fue contada sin que yo estuviera.


Soy parte de esta historia convencida de nuestras palabras y de nuestro lenguaje,
de la capacidad que tenemos para escribir una historia diferente.

Agradezco a la humanidad el que me tenga ahora aquí,
pero quizá si hubiera sido más humana, tan ella
como tan él,
hoy estaríamos escribiendo en complicidad y compañía.

No reniego de esa historia, pero no la reconozco como mía,
porque allí no hay unA como yo, no hay ellas, ni unas, ni algunas, ni todas.
Ahí estábamos sin estar,
porque lo que no se nombra, no se valora, no se aprecia, no se exalta, no se promueve...
lo que no se nombra no se ve y en la historia que no es mía yo no me veo.

Yo me nombro como unA, como ellA, como unA algunA, como unA de ellAs,
y las nombro porque todAs somos y todos son también.

Y si, aquí,
ciudadanAs y ciudadanos somos.
Y gracias a Dios somos diferentes... y por eso me reconozco diferente
y a ellos, a los otros, a todos también.