jueves, 4 de octubre de 2012

Un 24-0 cada día todos los días

Acaba de pasar la segunda jornada 24-0
Después de que César López hiciera este experimento social por primera vez hace un año, en esta ocasión más ciudades, otros países se reunieron.
Y si, logramos salvar, en Colombia 51 vidas.

En México, ayer día de cierre de la jornada 24-0 en Colombia, asesinaron a José Eduardo Moreira, hijo de un de expresidente del PRI y ex Gobernador de Cohauila Humberto Moreira. Entre lo que leí la noticia el día de ayer y lo que ha seguido en las redes el día de hoy, ando con un dolor de alma humana; con un sentimiento por mi patria y por esta patria; en un sentir no por él y por su familia, no por la reacción hipócrita que mucha gente reniega en redes, sino por el encontrar que así como sucedió en Colombia, aquí se está justificando la muerte pero peor aún que a través de las redes sociales se esté 'dignificando' ese asesinato.

Y no, no es que lo estén celebrando en la expresión completa de la palabra.
Pero utilizar las redes para escribir lo que escriben, para expresar con palabras lo que dejan escrito, se me torna entre inverosímil y cruel. Increíble ver cómo somos capaces de llegar a esos extremos que hacen que nos olvidemos por completo de lo que significa el valor de la vida humana. Cruel que seamos capaces de, por más 'contraria' a nosotros que sea una persona, tomar como burla y excusa su origen y/o apellido para justificar a sus asesinos. Peor aún que al poner el nombre de él junto al "#" de muertos violentamente en México el # quede así como un # mientras que el otro se nombra con historia de apellido.

No hay justificación alguna para un asesinato,
víctima es víctima venga de donde venga.
Lo hemos vivido en Colombia,
el dolor de los muertos 'por los carteles del narcotráfico'
el dolor de los muertos 'por los paramilitares''
el dolor de los muertos 'por algunos actores de las fuerzas armadas colombianas' mal llamados falsos positivos'
el dolor de los muertos 'por la guerrilla'
el dolor de los muertos 'por el que se le ocurre matar'
es el mismo dolor,
es el dolor que se siente porque se pierde una vida...
y perdimos muchas
es el dolor que debemos sentir por UNA vida
y la indignación que debe movernos para que ni UNA más ocurra.